Estudiar requiere mucho esfuerzo y sacrificio.
Siempre he escuchado aquella frase que dice: "todo esfuerzo obtiene su recompensa".
Pues bien, os voy a contar lo que ocurre.
Han pasado muchos años desde que comencé a estudiar. En aquel entonces yo tenía 3 años, y ahora tengo 17. Pues bien, después de duros años sacándome un Bachillerato que me permitiese continuar mi sueño, mi deseado sueño, aquel único motivo que me motivaba a continuar, no ha servido para nada.
Como es posible, que por un estúpido plan, de un estúpido gobierno, hallan cientos de personas que no podamos acceder a una carrera universitaria, a nuestro sueño. Cierto, el año pasado Magisterio Infantil rondaba el 5.6 (cuya nota era la más elevada) , este año, en cambio, la nota ha subido a un 7 y pico. Aquellos que tenemos un coste elevado al estudiar, obtenemos una nota mas baja, y despues de mentalizarnos de que hemos alcanzado la nota de corte ¡PUM! te la suben sin previo aviso una barbaridad. Dos puntos por encima de lo que tú y todos pensaban.
¿Que ocurre ahora? Yo me quedo sin hacer mi sueño, optando posibilidades que son extremas. Pensando en lo duro que va a ser mi futuro, puesto que un Grado Superior de Educación Infantil no tiene nada que ver con la carrera de Magisterio Infantil. Cabe la posibilidad de hacer ambas cosas, pero ya no serían cinco años de mi vida, sino siete. Terminaría con 24 años. Esto sin haber repetido ningún curso.
Lo siento pero no estoy dispuesta a perder mas tiempo de mi vida. Lo siento pero voy a seguir luchando por conseguirlo. Lo siento pero odio a este maldito gobierno que solo sabe complicar lo medianamente sencillo.
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